martes, 15 de septiembre de 2015

Últimamente no paro de pensar que una buena parte de cada uno de nosotros es una "marioneta" de la sociedad en la que vivimos, de la influencia que hacen en nosotros el entorno y en gran medida los medios de comunicación. Desde hace mucho tiempo, nos venden o más bien dicho, nos inculcan un  modelo de como hay que ser, como hay que vestir, que cuerpo tienes que tener...etc y si no es así ya da la sensación de que el fallo eres tú, de que eres tú el que está mal y tienes que cambiar para poder seguir ese modelo impuesto. En realidad, son pocas las personas las que se paran a reflexionar y ver que verdaderamente ellas no tienen por qué ser el fallo; que el fallo puede venir de la sociedad por imponer un modelo practicamente irreal de perfección en cuanto a la talla de la ropa, el maquillaje que hay que usar, o la presencia que debes tener para ser aceptado.
El problema, bajo mi punto de vista, no está en seguir la "moda"; el problema viene cuando pretenden cambiar por completo a una persona para que la siga. Sin ir más lejos, el tema de las tallas me parece uno de los más importantes porque ultimamente cada vez las tallas las hacen más pequeñas y lo que antes era una M ahora es una L . Nos venden que hay que entrar en esas tallas sea como sea, o que más buen cuerpo tendrás cuanto más delgada estés...etc, y de ahí parten la mayoría de los complejos que hay hoy en día; cada cuerpo es diferente, cada uno es como es, y debería haber todo tipo de ropa para todo tipo de tallas porque habrá gente que le guste verse rellenit@ y es igual de bueno que querer verse delgado.
En definitiva, cada uno elige que hacer con su cuerpo, pero si cambias físicamente que sea por ti y no porque te lo imponga la sociedad en la que vivimos porque... ¿No dicen que en la variedad está el gusto?

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