jueves, 1 de marzo de 2018


Después de unas semanas difíciles me he dado cuenta de que soy más fuerte de lo que pensaba. De que todos lo somos más de lo que creemos. Solo hace falta ponernos a prueba para comprobarlo. Creo que ha sido la primera vez en mi vida que me he levantado cada día de esta “mala racha” diciéndome a mí misma: “Tú puedes con todo”. Y nadie se imagina lo que supone eso para una persona que le costaba mirarse al espejo para decirse justo lo mismo hace unos años o, incluso meses.
Y ha sido la primera vez que me he importado yo más que otras cosas, porque con quien tenemos que dormir todas las noches de nuestra vida es con nosotros mismos y nuestra conciencia.  Y porque si nosotros mismos no nos creemos capaces de cualquier cosa… entonces no seremos capaces de nada. Los demás pueden creer en ti, y es increíble sentir ese apoyo. De hecho ese apoyo muchas veces es el motor que nos hace falta, y es el ancla al que recurrimos cuando no podemos más. Porque no se trata de no dudar nunca de ti, sino de afirmar una vez detrás de otra que puedes con todo. Y más que eso, se trata de demostrártelo cada día. “No hay nada más importante que creernos capaces de superar todo lo que nos venga”.


 Ni aunque me lo hubiesen contado con pelos y señales todo lo que me ha ocurrido este año me lo habría podido creer. He estado muy mala, lo ...