A veces una persona puede estar rodeada de gente y sentirse sola. A veces podemos ver la superficie, pero no sabemos lo que ocurre en el fondo. Y a veces, y solo a veces... tenemos el valor de admitir ambas.
Tan duro es sentirse solo como admitir que lo sientes. Porque no queremos, porque no es bonito, porque a nadie le gusta...
Posiblemente solo contemos en nuestra vida con 3 ó 4 personas que nunca nos van a abandonar, el resto está de paso. Relaciones, amistades, vivencias preciosas con las que has tenido la suerte de compartir algunos años y momentos de tu vida. Que han venido a aportarnos algo, a protagonizar unos cuantos capítulos de lo que es el libro de nuestra vida.
Joder, a lo mejor solo somos eso. La suma de todas las personas y momentos únicos y pasajeros que hemos vivido. A lo mejor de verdad estamos solos, a lo mejor no tenemos a nadie más que a nosotros mismos. Y a lo mejor tenemos que acostumbrarnos a que nada es fijo, inmutable, nada permanece para siempre, que no hay nadie con quien podamos contar 24 horas todos los años de nuestra vida aparte de con nosotros.
¿Y por qué nadie nos avisó de esto? ¿Por qué nadie nos lo dijo antes de empezar? ¿Por qué hay que darse cuenta uno mismo? ¿Por qué duele? ¿Por qué?... Y un sinfín de por qués con ninguna respuesta clara, y dudo que alguien la tenga. De hecho, dudo que alguien la conozca y dudo mucho que alguien la llegue a conocer...
miércoles, 18 de abril de 2018
martes, 10 de abril de 2018
Cuando una persona tiene un cargo público todos entendemos que es para servir a la comunidad, a la sociedad en la que vive, a mejorar algo. Porque sino vienes a mejorar, mejor te quedas en casa y no ejerces ni cargo público ni nada. Entendemos que se tiene una responsabilidad y un criterio, que te has ganado estar dónde estás porque tienes la confianza de la gente.
Si la confianza de la gente en ti se ha roto, entonces tu cargo público ya no está respaldado ni tendrá esencia en nada. Ahí reside la cuestión.
El problema es que parece que las personas que ejercen un cargo público se creen superiores o por encima y que nadie los puede tocar. Soy de otra generación, pero creo que las cosas se hacen y se llevan a cabo con un sentido. Con un fin. Con algo que aportar.
Impotencia se queda corto para definir el sentimiento que muchas personas tienen hoy en día respecto a este tipo de cuestiones.
Como alumna de la URJC me veo afectada de lleno, y expuesta a una serie de gracias o encasillamientos simplemente porque los que "mandan" decidan saltarse las normas. No es justo. No es justo que paguemos los de abajo. No es justo que se cuestione la labor de muchos profesores buenísimos en su trabajo simplemente porque a dos o tres les ha apetecido saltarse las reglas. Porque eso nos pone en entredicho a todos.
Y no es justo que los alumnos, a los que no se nos regala nada también paguemos por ello. En dos años y medio de carrera, nadie me ha regalado nada. No ha venido nadie a decirme que soy buena estudiante o que por mi cara bonita merezco esto o lo otro.
Y, por supuesto, no creo que nadie haya pensado en lo que repercute esto a la propia gente de la universidad. A todas esas personas que ejercen bien su trabajo y a las que se las está tachando de una cosa o de otra.
Así que, ya no hablo de tener un cargo más o menos alto en una institución, sino cuando tienes la confianza de la gente, de un grupo, de un colectivo... Estás en deuda con ellos y tu trabajo debe ir encaminado a dejar las cosas mejor de lo que te las encontraste antes de venir, no a aprovecharte de ello.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Ni aunque me lo hubiesen contado con pelos y señales todo lo que me ha ocurrido este año me lo habría podido creer. He estado muy mala, lo ...
-
Regla número uno del periodismo: Duda de todo lo que crees conocer. Esta es una frase mítica de mi profesora de Teorías de la Información,...
-
El tiempo. Para algunos es la manera de medir el día, los acontecimientos y la vida. Y para otros, el tiempo es justo lo que les falta en l...
-
Quédate con quien te cuide, con quien te quiera. Quédate con quien te mejore, con quien consiga hacerte salir de casa un domingo por la tard...