miércoles, 18 de abril de 2018

A veces una persona puede estar rodeada de gente y sentirse sola. A veces podemos ver la superficie, pero no sabemos lo que ocurre en el fondo. Y a veces, y solo a veces... tenemos el valor de admitir ambas.
Tan duro es sentirse solo como admitir que lo sientes. Porque no queremos, porque no es bonito, porque a nadie le gusta...
Posiblemente solo contemos en nuestra vida con 3 ó 4 personas que nunca nos van a abandonar, el resto está de paso. Relaciones, amistades, vivencias preciosas con las que has tenido la suerte de compartir algunos años y momentos de tu vida. Que han venido a aportarnos algo, a protagonizar unos cuantos capítulos de lo que es el libro de nuestra vida.
Joder, a lo mejor solo somos eso. La suma de todas las personas y momentos únicos y pasajeros que hemos vivido. A lo mejor de verdad estamos solos, a lo mejor no tenemos a nadie más que a nosotros mismos. Y a lo mejor tenemos que acostumbrarnos a que nada es fijo, inmutable, nada permanece para siempre, que no hay nadie con quien podamos contar 24 horas todos los años de nuestra vida aparte de con nosotros.
¿Y por qué nadie nos avisó de esto? ¿Por qué nadie nos lo dijo antes de empezar? ¿Por qué hay que darse cuenta uno mismo? ¿Por qué duele? ¿Por qué?... Y un sinfín de por qués con ninguna respuesta clara, y dudo que alguien la tenga. De hecho, dudo que alguien la conozca y dudo mucho que alguien la llegue a conocer...


No hay comentarios:

Publicar un comentario

 Ni aunque me lo hubiesen contado con pelos y señales todo lo que me ha ocurrido este año me lo habría podido creer. He estado muy mala, lo ...