jueves, 12 de mayo de 2016

Mañana, 13 de mayo doy por finalizado mi primer año de carrera. Quién diría que un año universitario podría ser tan corto y dar tanto de sí.
Ha sido un año lleno de cambios, de conocer otro método de enseñanza, de conocer otro tipo de educación, otras aulas, de conocer profesores que no le importamos nada y de conocer a otros que me encantaría volver a cruzarme en la carrera. He pensado en dejarlo más veces de las que puedo recordar desde septiembre, pero supongo que por unas cosas o por otras no lo he hecho y al final... me he dado cuenta de que estoy casi segura de haber acertado. Y que este puede ser mi futuro.
He conocido gente increíble, gente que me ha aportado muchas más cosas buenas que malas, gente que en otro sitio seguramente no podría haber conocido, y lo que más me gusta es que es gente de la que aprendo cada día.
Y tras muchas idas y venidas y mucho pensar de qué va todo esto de la universidad, de hacerte tú tu camino... bla bla bla, sé que no voy a saber lo que es trabajar de lo que me gusta hasta que un día me levante y me toque enfrentarme a una profesión de verdad. Sin profesores enseñando y sin compañeros de clase a mi lado haciéndolo conmigo. Será el momento en el que esté yo sola, yo y mi profesión. Yo y mis 5 años de carrera a la espalda. Yo y miedo. Yo y mi trabajo. Yo y yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 Ni aunque me lo hubiesen contado con pelos y señales todo lo que me ha ocurrido este año me lo habría podido creer. He estado muy mala, lo ...