lunes, 4 de abril de 2016

Muchas veces me preguntan (e incluso yo misma) por qué escribo sobre cosas personales. La verdad es que la respuesta más básica es: "para desahogarme", y sí, en cierto modo es cierto y es mucho más fácil escribir que hablar en muchas ocasiones. Pero no, ese no es mi principal motivo.
Cada uno escribe de lo que sabe, de lo que maneja y cree que controla hasta el punto de poder escribir algo consistente sobre ello. Yo no conozco nada mejor que mis propias experiencias y mis propios sentimientos, además porque pienso que hay mil temas en los que me queda tanto por conocer que es que si escribiese sobre ellos... tendrían mil fallos y estarían mal. Por eso me limito a escribir sobre lo que conozco, o sobre experiencias que creía conocer o nuevas que tengo desde otros puntos de vista,
Y, probablemente, lo que escribo no le interese a mucha gente porque son cosas que todos conocemos y encima desde el punto de vista de una persona tan indecisa como complicada. Tampoco me importa interesar a todo el mundo, esto más bien lo hago por mi y supongo que con el tiempo encontraré la forma de hacerlo por mi y por los demás.
Tampoco he pensado en catalogar o ponerle título a mis entradas porque para empezar... no tienen ni título en mi cabeza, ni están catalogadas; están todas mezcladas y desordenadas dentro del poco orden que puedo tener sobre la vida y sus líos.
Así que de momento... seguiré trasladando mis pensamientos personales por escrito y así, de alguna manera, permanecen en algún sitio más.

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