miércoles, 20 de abril de 2016

Supongo que la vida de muchos de nosotros puede ser eso, una constante e incesante sucesión de momentos... uno detrás de otro, sin pausa y sin puntos seguidos ni puntos aparte.
Y estaría bien cogerlos todos y ponerlos en un filme de 2 horas, momentos que no tienen que ver unos con otros de todo lo que hemos vivido y de todo lo que nos hace ser como somos ahora. ¿Quién iba a entender entonces nuestra historia?
Pues creo, que en eso consiste conocer a alguien. En conocer muchos de sus "momentos" por los que ahora es así y poco a poco ir dándoles forma y, por supuesto, dándoles sentido. Por eso somos un misterio, por eso hay personas que nos encantaría conocer de nuevo simplemente por el mero placer de volverlas a descubrir como cuando ves una película por primera vez. Hasta el punto de sentir que hemos vivido también esos momentos junto a ella, que hemos pasado por lo mismo, que hemos experimentado las mismas sensaciones. 
A partir de ahí, quizá podremos decir que entendemos su historia y puede que nos guste o no... pero ese es el momento en el que decidimos si formar parte de ella. Muchas veces formamos parte de la historia de una persona sin darnos cuenta o sin haberlo elegido, otras veces ni lo sabemos. Pero lo bonito es elegir formar parte, es saber que eres historia y aún así querer seguir siéndolo, querer quedarte y permanecer. Hay personas que son "nuestra historia", nuestros "momentos" y que, como no, son parte de nosotros para siempre de una manera u otra. Y eso... ya no se puede cambiar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 Ni aunque me lo hubiesen contado con pelos y señales todo lo que me ha ocurrido este año me lo habría podido creer. He estado muy mala, lo ...