sábado, 30 de junio de 2018

Esto nunca te lo he contado, pero algunas veces me puede el miedo. Cuando nadie me ve me hundo y abandono esa fachada de poder con todo.
Esto nunca te lo he contado, pero no me gusta sentirte lejos. No me gustan los días sola, sin un rayo de sol por la ventana de mi humor.
Y esto... esto tampoco te lo he contado, pero soy una cobarde. Me dan miedo los nuevos retos, aunque a le vez esté deseando enfrentarme a ellos. Es una mezcla.
Tampoco te he contado que sin ti todo me parece más triste, una desilusión. Como cuando a un niño le quitan un helado. Como cuando tu equipo pierde el partido más importante. Todo se desvanece.
Y aparento ser fuerte, pero es que tampoco sabes que no solo se llora por fuera sino que muchas veces, se llora por dentro. Y quizás eso es lo que más duele. Esa angustia que no sacas, que se queda en tu pecho a vivir contigo unas horas o unos días. Y no hay quien la saque de ahí, porque no sabes como se hace, porque lo intentas y ves que no sirve....
Y seguramente tampoco sabes, porque claro... nunca te lo he contado, pero poco a poco soy capaz de meter mis miedos debajo de la cama y enterrarlos. Pero claro, eso no implica que a veces asomen su cabeza como si, en realidad, nunca se hubiesen ido.
Y lo que nunca, jamás vas a saber es lo mucho que te debo. Las gracias que me quedan por darte aún por ir descubriendo poco a poco que no todo es lo que parece.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 Ni aunque me lo hubiesen contado con pelos y señales todo lo que me ha ocurrido este año me lo habría podido creer. He estado muy mala, lo ...