Hace poco leí que hay tres amores: el primero, el imposible
y el amor de tu vida. Muchas veces, el primero y el tercero coinciden… mientras
que el segundo se suele quedar solo o como estaba al principio. Por eso, los
tres no suelen coincidir casi nunca.
La gracia está en qué no sabemos si el primero y el tercero
van a coincidir. No podemos controlar eso, ¿quién lo sabe? Y, ¿a quién le
importa? … ¿No es mejor no saberlo e irlo descubriendo? Porque normalmente el
primero lo vives sabiendo que se va a acabar, que algún día terminará… algunos
lo llaman coherencia y otros pesimismo.
Y precisamente,¿ ser
coherentes significa no vivirlo al máximo? Como sabemos que todo en esta vida
se va a acabar, ¿no debemos luchar para que las cosas salgan bien y duren lo
que duren seamos felices? Yo me tomo la vida día a día, hay que saber lo que se
quiere y sobre todo… lo que no se quiere por encima de todo. Si tu primer amor
te hace feliz, ¿qué más da cuando termine? Y como dice Risto Mejide: “Que
mientras dure sea eterno”. Y mañana Dios dirá lo que tenga que decir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario