lunes, 27 de junio de 2016

No se trata solo de “estar”, la mayoría de las veces se trata de "ser". Porque estar… sabemos estar todos, más tiempo o menos tiempo. Eso ya depende de lo que te guste la compañía. Estar es más fácil, nos entretiene, nos hace pasar un buen rato y oye… a lo mejor también nos hace querer.  Pero el verdadero sentido es “ser”, por encima de todo. Solo cuando “soy” y “eres” se suman y forman un “somos” es cuando las cosas adquieren verdadero sentido. Ahí ya no importa quién dice qué primero, o quién tiene la culpa de no se qué; ni mucho menos, quién vale más que quién.
Ahí ya solo importa “ser” las 24 horas de los 7 días de la semana durante un mes y otro, y otro… Y ojo, que “ser” no viene acompañado de “todo está bien”. “Ser” viene también acompañado de días malos, de momentos de bajón, de tensiones y distensiones, de destruir y volver a construir, de reconciliaciones, de comidas y postres... Viene acompañado de vida.

 “Ser” y “Estar”… juntos todo el rato, pero no revueltos. 

3 comentarios:

  1. Lo llevas en la sangre! Fan de ti y de tu manera de escribir!

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  2. Lo llevas en la sangre! Fan de ti y de tu manera de escribir!

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