No se trata solo de “estar”, la mayoría de las veces se
trata de "ser". Porque estar… sabemos estar todos, más tiempo o menos tiempo. Eso
ya depende de lo que te guste la compañía. Estar es más fácil, nos entretiene,
nos hace pasar un buen rato y oye… a lo mejor también nos hace querer. Pero el verdadero sentido es “ser”, por encima
de todo. Solo cuando “soy” y “eres” se suman y forman un “somos” es cuando las
cosas adquieren verdadero sentido. Ahí ya no importa quién dice qué primero, o
quién tiene la culpa de no se qué; ni mucho menos, quién vale más que quién.
Ahí ya solo importa “ser” las 24 horas de los 7 días de la
semana durante un mes y otro, y otro… Y ojo, que “ser” no viene acompañado de
“todo está bien”. “Ser” viene también acompañado de días malos, de momentos de
bajón, de tensiones y distensiones, de destruir y volver a construir, de
reconciliaciones, de comidas y postres... Viene acompañado de vida.
“Ser” y “Estar”…
juntos todo el rato, pero no revueltos.
Lo llevas en la sangre! Fan de ti y de tu manera de escribir!
ResponderEliminarSin ti sería mucho más complicado her
EliminarLo llevas en la sangre! Fan de ti y de tu manera de escribir!
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